Une série littéraire « Métamorphoses », composée de courtes histoires créées par les élèves d’espagnol de Mme Vergez, Théophile-Gautier.
Un hermoso día de verano, un niño paseaba por su aldea. Su abuela le había dicho que no se acercara al bosque porque los niños habían desaparecido allí desde hacía años. El niño, con un impulso de curiosidad, se acercó al bosque. Oyé el canto de una mujer que parecía adentrarse más en el bosque. El niño quiso ir a ver quién cantaba esa dulce y tranquila melodía. Se hundió cada vez más en el bosque, tan lejos que cuando el niño se dio la vuelta, ya no podía ver el camino que había tomado antes. El niño se apresuró a volver, pero… estaba totalmente perdido en un entorno que no conecía. Entonces volvió a escuchar ese canto melodioso y lo siguió para siempre; después de unos minutos de caminar, el niño había alcanzado finalmente lo que buscaba desde el principio: una pequeña fuente de mármol blanco de la cual fluía agua turquesa y centelleante. Entonces se acercó y leyó la inscripción que está debajo de la estatua principal: «beban, y verán el mundo de otra manera». El niño se emborraché y de repente empezó a crecer hasta llegar a la copa de los otros árboles del bosque, Se dio cuenta en ese momento de que escuchaba varias voces, voces que no eía antes; el niño se había convertido en uno de los grandes robles que dominaban la fauna y la flora del bosque, y entonces escuchaba las discusiones entre los animales, insectos, e incluse plantas.
- par Lola GAZEAU – Terminale5
